PARAMILLO DEL QUINDÍO
"Nada desaparece, todo cambia. El Paramillo del Quindío me lo recordó cuando escuché que ya no quedaba nieve allí y, sin embargo, mis ojos la vieron resistiendo."

Nada desaparece, todo cambia. El Paramillo del Quindío me lo recordó cuando escuché que ya no quedaba nieve allí y, sin embargo, mis ojos la vieron resistiendo, brillando sobre la montaña.

Alcanzando la cumbre del Paramillo

Resistencia blanca sobre la roca volcánica
En ese instante entendí que la vida es transformation, como el páramo que respira con la neblina y como la naturaleza que se adapta una y otra vez para seguir viva. La eternidad no está en los años, sino en la capacidad de reconocer que todo sigue aunque cambie de forma.

Frailejones: guardianes del agua en la alta montaña

La inmensidad del ecosistema de páramo